Deuda de América Latina y el Caribe se ubica en el 75,4 % del PIB de la región

El jefe del Banco Mundial para la región aseguró que el promedio ha crecido unos 15 puntos, pese a los esfuerzos que se han realizado para mitigar la crisis

El economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, William Maloney, destacó que la deuda pública promedio en la región ha aumentado en 15 puntos, hasta acaparar el 75,4 % del Producto Interno Bruto (PIB) regional.

«Los esfuerzos para mitigar los efectos de la crisis provocaron fuertes aumentos del gasto, lo que provocó mayores déficits y deuda pública«, detalló Maloney. Quien agregó que en un escenario donde los gobiernos se ven abocados a estimular un crecimiento más dinámico, inclusivo y ecológico, los países «deberán reconsiderar qué tan eficientemente y qué tan bien gastan los recursos públicos».

En este sentido, la institución recomienda a los gobiernos repensar las prioridades de gasto para beneficiar a los sistemas de salud o educación. Asimismo, el gasto en investigación y desarrollo, que actualmente se encuentra a la mitad del nivel de los países de ingresos medios, «se puede utilizar de manera más eficiente asegurando los vínculos entre los centros de investigación y el sector privado«.

Sector financiero

Otra recomendación del Banco Mundial en este plano es un mayor número de transferencias públicas y de inversión en infraestructura, ya que podría impulsar el crecimiento y reducir la desigualdad.

Además, apunta que la generación y el consumo de energía se pueden hacer más sostenibles desde el punto de vista ambiental y fiscal si se orientan mejor los subsidios a las poblaciones vulnerables, puesto que entre el 40 % y el 60 % de los subsidios a la electricidad van al 20 % de la población con mayores ingresos.

Por otra parte, el Banco Mundial apuesta por reducir las ineficiencias en la contratación pública y los programas de transferencias, que en la actualidad suponen una pérdida promedio del 4,4 % del PIB. El organismo ve mejor esta iniciativa que el hecho de recortar el gasto público.

«Solo en adquisiciones, se estima que las mejores prácticas que reducen la corrupción, reducen las ineficiencias y aumentan la competitividad de las licitaciones pueden ahorrar hasta un 22 % del gasto sin cambiar las leyes de adquisiciones existentes», remarca el organismo.

La institución multilateral indica que hay espacio suficiente para expandir los impuestos sin que ello impacte de manera significativa en el crecimiento. En concreto, el Banco Mundial ve espacio para incrementar los impuestos sobre propiedad y en menor medida sobre la renta.

Otras tasas que el organismo anima a tocar son las relacionadas con bienes no saludables y las emisiones de carbono. Además, cree que se debe mejorar la aplicación de impuestos en una región donde la evasión fiscal en el impuesto sobre la renta en empresas es de casi el 50 %.

Fuente: dpa

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