Unesco aprueba primer marco ético sobre la inteligencia artificial

Los estados miembros han aprobado el marco ético para la inteligencia artificial, estableciendo los valores, principios que gobernarán y avalan el desarrollo de la tecnología

Los 193 estados miembros de la Unesco sancionaron un primer marco ético sobre la inteligencia artificial en el cual establecen que las personas tienen derecho a acceder al registro de su información personal, modificarlos y hasta borrarlos. Además, prohíbe claramente el uso de “sistemas de inteligencia artificial para la calificación social y la vigilancia masiva”.

El texto instituye los valores y principios comunes a todos los estados que permitirán diseñar los fundamentos jurídicos para el desarrollo de la inteligencia artificial.

Esta tecnología está facilitando la vida diaria de todas las personas en el ámbito global, generando resultados importantísimos en los entornos especializaos como la detección de los diferentes tipos de cáncer, la edificación de espacios inclusivos para personas con discapacidades. Además de permitir combatir los diferentes problemas del cambio climático, el hambre en el mundo y la reducción de la pobreza.

Pero no todo parece ser positivo. La tecnología también ha generado algunos problemas como el incremento de los prejuicios relativos al género, étnicos, coacciones contra la privacidad y peligros de vigilancia masiva que no había tenido ninguna regulación o norma universal que permitiera darles respuesta a esos problemas.

Unesco aprueba primer marco ético de la IA

Principios del marco ético

El objetivo del marco ético es visualizar las ventajas de la inteligencia artificial para la sociedad, minimizando los riesgos que conlleva, además de avalar que las “transformaciones digitales promuevan los derechos humanos y contribuyan a la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible”. Afrontando temas relacionados con la transparencia, la rendición de cuentas, la privacidad.

Asimismo, el documento establece acciones sobre la “gobernanza de los datos, la educación, la cultura, el trabajo, la atención sanitaria y la economía”, realizando recomendaciones sobre la protección de los datos, la prohibición de los marcadores sociales y la vigilancia masiva.

Por otra parte, sienta las bases para una metodología de evaluación que podrán usar los Estados para medir su preparación en el desarrollo de la infraestructura jurídica y técnica sobre el desarrollo de la inteligencia artificial.

Gabriela Ramos, subdirectora general de Ciencias Sociales y Humanas de la UNESCO, considera que “las decisiones que afectan a millones de personas deben ser justas, transparentes y contestables. Estas nuevas tecnologías deben ayudarnos a afrontar los principales retos de nuestro mundo actual, como el aumento de las desigualdades y la crisis medioambiental, y no profundizar en ellos”.

M. Rodríguez

Fuente: news.un.org

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