Preguntas y respuestas pendientes sobre la reactivación de la economía

Juan Carlos Apitz, integrante del staff gerencial de Intelinvest, señala que la economía está esperando una estabilización de los indicadores, después de que todos los esfuerzos estén concentrados en atacar la pandemia

En conversación sostenida con el gerente de mercados alternativos de Intelinvest, abogado Juan Carlos Apitz Ardizzone, éste en representación de la Casa de Valores, analizó para el Grupo de Comunicación Digital EL SUMARIO, sus usuarios y lectores, las circunstancias en medio de las cuales se cultiva la aspiración generalizada por lograr una reactivación de la economía.

Todos tenemos los mismos datos respecto al pasado y la misma ignorancia respecto al futuro”, escribe Howard Marks (inversionista y autor de libros) en su ‘memo’ del 14 de abril. Nadie tiene una varita mágica, y aunque quisiéramos encontrar certezas en eventos del pasado, nada es comparable con una pandemia de esta magnitud. Pese a los esfuerzos mundiales por reactivar la economía, todavía quedan muchas preguntas flotando en el aire. Así inicia Apitz Ardizzone su análisis.

“El Presidente Donald Trump está en una cruzada por reactivar la economía americana, no considera que pueda mantenerse la cuarentena por mucho más tiempo. Los últimos datos del US Conference Board ponen en evidencia el acelerado deterioro de la economía estadounidense, mientras los hogares permanecen en cuarentena obligatoria. El número de desempleados en Estados Unidos llega a más de 20 millones, y el país ya dio por terminado el rally alcista que inició en la crisis financiera global de 2008″.

En su memo Marks señala, nos refiere el integrante del equipo de Intelinvest, que la nación estadounidense está viviendo: 1) la pandemia más severa desde la Gripe Española —hace casi 102 años—, 2) la contracción económica más difícil desde la gran depresión en 1930, 3) la caída más pronunciada del precio del petróleo desde la creación de la OPEP y 4) la intervención gubernamental más grande del último siglo.

La superación de este evento del COVID-19 parece la prioridad de todos los líderes, pero los datos respecto a la pandemia no ayudan a una reactivación ordenada. Allí subyace una de las primeras preguntas: ¿es posible una reactivación ordenada?

Economía y dilema ético

Juan Carlos Apitz prosigue. “La reactivación pondrá a muchas personas infectadas en entornos donde otras personas, en especial la población vulnerable, podrían contraer también el virus. Como sociedad, nos enfrentamos a la pregunta respecto a cuántas vidas dejaremos de salvar por el afán de reactivar la economía. ¿El costo de la vida de miles es el costo que debemos asumir por la estabilidad económica de millones de personas?”.

Según un artículo de Edward Lampert (empresario y gran inversionista) en The New York Sun, se mueren miles de personas en accidentes automovilísticos, pero aún así, el beneficio de permitir el transporte de mercancías y productos es mucho mayor al costo de los accidentes en la carretera.

Ahora bien, ¿estamos realmente preparados para asumir las consecuencias de una normalización de las actividades? No sé si como sociedad podemos pensar y discutir este trade-off, no existe una fórmula mágica y es posible que todavía falte mucho por verse

El abogado y gerente de mercados alternativos de Intelinvest expone que, la economía ha experimentado un shock externo debido a la infección exponencial de la población mundial, a pesar de que ya existían algunas vulnerabilidades que convertían a las economías industrializadas en presas fáciles de cualquier imprevisto. Sin embargo, dado que la economía responde, de manera muy específica y cortoplacista, al desarrollo del COVID-19, no puede planificarse una reactivación económica si la curva de infectados no ha disminuido y el peligro de infección sigue latente.

Juan Carlos Apitz Ardizzone abogado y gerente de mercados alternativos de Intelinvest

“Mientras en países de Europa la curva empieza a decaer, es paradójico que Trump tenga tanta prisa por reactivar la economía estadounidense cuando la tasa de infectados todavía no decae; más bien al contrario, hay cifras récord de fallecidos en New York y otras grandes ciudades. Llevar una política de salud pública para atacar una pandemia parece entorpecer los esfuerzos a destiempo por reactivar sectores claves del sistema productivo”.

No es seguro levantar la cuarentena, al menos mientras haya complicaciones para restringir la infección de la población más vulnerable. Lo que empiezan a dejar claro los datos es que la economía no se reactiva mediante más estímulos. La economía está esperando que todos los esfuerzos estén concentrados en atacar la pandemia para lograr estabilizar los indicadores. La reactivación no será ordenada, pero tendrá más sentido cuando hayan avances fundamentales en el control del virus, concluye Juan Carlos Apitz Ardizzone.

Tomado y con información de entrevista en DOBLE LLAVE (para los medios del Grupo de Comunicación Digital EL SUMARIO)

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