Reforma tributaria buscaría superar dificultades económicas en Venezuela

Juan Carlos Apitz Ardizzone, integrante del equipo de profesionales de Intelinvest, estima que esta visión del Ejecutivo y los cambios tributarios anunciados pueden encontrar complicaciones en el mercado internacional

Como parte de la reestructuración de las políticas monetarias, Nicolás Maduro y la Asamblea Nacional Constituyente están impulsando una reforma tributaria que cobrará un impuesto entre 5% y 25% a las transacciones en moneda extranjera y criptomonedas, así se viene informado de manera no muy específica. Juan Carlos Apitz, miembro del staff de profesionales de Intelinvest (Casa de Valores), habló sobre este impuesto que gravará las transacciones de bienes y prestación de servicios, luego del ligero incremento en su demanda en los últimos meses, esto con el propósito de aclarar y ampliar sobre el tema, desde una perspectiva estrictamente profesional. Como subraya Apitz, la mencionada reforma buscaría superar las dificultades que encuentra el gabinete del mandatario nacional en dos ámbitos específicos.

Criptomonedas y divisas extranjeras

En primer lugar, el anuncio -que pudo conocerse tras una nota de prensa y revelación publicada por Bloomberg– involucra los bienes y servicios que hoy se transan en la economía venezolana con una consideración particular respecto al petro. Según el propio gobierno, todas las transacciones realizadas utilizando criptomonedas serán susceptibles al mencionado gravamen, menos la criptomoneda petro. Este incentivo, acota Apitz, busca disminuir las transacciones en dólares, euros, pesos colombianos, bitcoin y ethereum para darle más atención y preponderancia a la criptomoneda que está intentando posicionar el Ejecutivo.

Tras meses de hiperinflación, depreciación del bolívar y recesiones económicas continuadas, un mecanismo monetario alternativo puede suponer una salida a la increíble presión sobre el tipo de cambio, en opinión de Apitz. Sin embargo, “el petro compite contra instrumentos monetarios más estables y con amplio reconocimiento en los mercados internacionales”.

El dólar, principalmente, está atado a las expectativas de los comerciantes venezolanos por su robusta capacidad para estabilizar el valor de las transacciones y su aceptación generalizada en el comercio internacional; desde hace décadas la relación de los venezolanos con el dólar ha tenido un rol preponderante en las expectativas de los consumidores. 

El petro no ha contado con el camino de oro de algunas de las criptomonedas más populares en el espacio digital. Las sanciones de Estados Unidos, la oscuridad que rodea su desarrollo tecnológico y las dificultades técnicas que han frenado una y otra vez su puesta en marcha condenan al petro a ser un instrumento monetario alternativo con limitadísimas oportunidades en los mercados internacionales.

Ningún inversionista extranjero o consumidor considera que el petro sea una criptomoneda fiable o aparentemente interesante, señala el entrevistado. “Al quedar cercada en el mercado venezolano, el dólar y otros instrumentos se posicionan muchísimo mejor para aliviar la presión sobre el tipo de cambio, y alejan toda posibilidad de que el mercado nacional cambie sus expectativas respecto al valor de los bienes y servicios”, añade y explica.

¿Frenará la inflación?

En segundo lugar, el gobierno venezolano ha tenido que recortar sustancialmente el gasto público para aliviar la presión inflacionaria. Cuando este gasto ocurre tras una expansión de la masa monetaria, los niveles de inflación tienden a aumentar. Sin embargo, esta reforma tributaria aumenta la disponibilidad de recursos para determinadas políticas sociales sin los acostumbrados aumentos en la masa monetaria, lo que brinda mayor holgura al presupuesto venezolano, sin contrarrestar los efectos de las medidas de flexibilización monetaria.

Juan Carlos Apitz, el gerente de mercados alternativos de Intelinvest

En opinión de Juan Carlos Apitz, gerente de mercados alternativos de Intelinvest Casa de Valores, aunque los esfuerzos de la Asamblea Nacional Constituyente están destinados a una recuperación económica a expensas del resto de países de la comunidad internacional, un aumento artificial en el consumo no significa mucho en el largo plazo si el objetivo se centra en aumentar la productividad de la economía venezolana. De hecho, dada la profunda debacle que han experimentado todos los sectores de la economía, una verdadera recuperación debe contar con el apoyo y confianza de diversos actores del concierto de naciones, cuyo escepticismo respecto a las políticas económicas del mandatario venezolano persiste, concluyó el experto.

M.Pino

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